La Iglesia de Jáchal se opone al proyecto minero en Huachi
El presbítero Gustavo Vaca, administrador parroquial jachallero, cuestionó el emprendimiento sobre el acuífero de Huachi. Además, algunos vecinos buscan suspender la consulta ambiental.
En Jáchal se viven días de expectativa, tras publicarse en el Boletín Oficial, el pasado 14 de agosto de 2026, un edicto que habilita la consulta pública ambiental para la etapa de exploración del proyecto minero «Nuevo Panacán». La iniciativa, tramitada bajo el expediente N.º 1100-000293-2026 a solicitud de Julián Santiago Maidana, abarca una superficie de 60.785 hectáreas en una zona importante para la provisión de agua dulce. Frente a esta situación, la Iglesia Católica local, liderada por el presbítero Gustavo Vaca, y un grupo de vecinos reaccionaron de forma coordinada en defensa de lo que llamaron su «soberanía hídrica».
Este fin de semana, el Presbítero Gustavo Vaca, administrador parroquial del Santuario San José y de la parroquia Nuestra Señora de las Mercedes, hizo público un comunicado oficial que alcanzó repercusión institucional: «Huachi no es un yacimiento minero. Es la vida de Jáchal». El religioso advirtió sobre el «peligro irreversible» que el proyecto representa para la población. A la par de este descargo de la Iglesia, tuvo acceso al documento legal que el jueves 27 de agosto Faustino José Esquivel, vecino de Jáchal y miembro de la Asamblea Jáchal No se Toca, presentó formalmente ante el secretario de Gestión Ambiental y Control Minero del Ministerio de Minería de San Juan, Lic. Roberto Moreno, solicitando la suspensión urgente del proceso de consulta pública para la etapa de exploración del proyecto.
Ante este planteo y la presentación legal, se puso en contacto con la Dirección de Prensa del Ministerio de Minería para conocer la posición oficial del organismo. Si bien desde esa área se comprometieron a gestionar las respuestas de los funcionarios responsables, al cierre de esta edición no se había recibido respuesta.
La Iglesia: «El agua no se hipoteca»
Invocando las bases conceptuales y teológicas de la encíclica Laudato Si’ del Papa Francisco, el presbítero Gustavo Vaca estructuró una carta abierta a la comunidad con trasfondo ético y humano. El sacerdote planteó que cuando el progreso pone en riesgo el recurso hídrico, «ya no estamos frente a una discusión meramente económica, técnica o política. Estamos frente a una cuestión esencial: la vida». En esa misma línea, remarcó que la tierra es nuestra «casa común» y que la humanidad es «simplemente custodia y no dueña absoluta de la creación».


