Todo lo que puede ocurrir en San Juan por la llegada de “El Niño»
Desde Protección Civil advierten sobre un escenario marcado por la gran cantidad de nieve acumulada en la cordillera y preparan un operativo ante posibles crecientes, tormentas y desbordes.
San Juan se prepara para un escenario hídrico muy diferente al que atravesó durante las últimas dos décadas. La llegada del fenómeno de El Niño, sumada a una acumulación de nieve en cordillera que, según Protección Civil, se ubica entre tres y cuatro veces por encima de los niveles habituales, puede generar un aumento importante del agua que llegará a ríos, canales y diques durante los próximos meses.
El director de Protección Civil, Diego Morales, explicó a Diario 13 que la provincia atraviesa una situación particular después de unos 20 años caracterizados por la escasez. Durante ese período, algunas estructuras dejaron de utilizarse con frecuencia y, en determinados sectores, incluso se instalaron viviendas en terrenos que permanecían secos.
Ahora, con una mayor disponibilidad de agua, el escenario puede cambiar. Morales advirtió que podrían registrarse crecientes, fuertes tormentas y desbordes, especialmente cuando las temperaturas aumenten y la nieve acumulada en la cordillera comience a derretirse.
“Han habido compuertas que no se han abierto por más de 20 años”, explicó el funcionario, quien señaló que en distintos diques fue necesario realizar trabajos de reparación y puesta a punto. En Cuesta del Viento, por ejemplo, se repararon ocho de las 16 compuertas existentes.
¿Qué es “El Niño”?
El Niño es la fase cálida del fenómeno climático El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Ocurre cuando las aguas del Pacífico ecuatorial se calientan más de lo habitual y los vientos alisios se debilitan, alterando la circulación atmosférica global.
Sus efectos varían según la región: mientras en algunas zonas genera sequías, en otras favorece lluvias intensas. No ocurre todos los años ni sigue un calendario fijo, sino que se repite en ciclos de entre dos y siete años, con una duración típica de varios meses a un año.
En San Juan, el foco está puesto en la alta cordillera. Durante un evento de El Niño, suelen aumentar las probabilidades de nevadas invernales, un factor clave para la acumulación de nieve y la posterior oferta hídrica en los ríos de la provincia.
Por eso, los organismos como el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la OMM monitorean constantemente el ciclo. Aunque El Niño no permite predecir el día exacto de una tormenta o un aluvión, aporta un marco climático de mayor probabilidad que ayuda a las autoridades a planificar la gestión del agua y la prevención en zonas vulnerables.
El riesgo de las zonas que volvieron a habitarse
En este contexto, uno de los puntos que más preocupa es la presencia de viviendas en lugares que durante años permanecieron secos debido a la falta de agua.
Morales mencionó particularmente sectores como el Médano de Oro y zonas cercanas a ríos donde algunas personas construyeron viviendas durante el período de escasez. Si el agua vuelve a circular con una intensidad mayor, esos terrenos podrían quedar expuestos a situaciones de emergencia.
Por eso, desde Protección Civil se trabaja en la identificación de los sectores vulnerables y en la planificación de posibles evacuaciones. La recomendación para quienes viven en zonas de riesgo es estar preparados para abandonar sus viviendas rápidamente si la situación lo requiere.
Canales, desagües y techos: qué puede hacer cada familia
El funcionario también puso el foco en la prevención dentro de cada hogar. La limpieza de desagües y cunetas, el mantenimiento de los techos y la eliminación de obstrucciones son algunas de las tareas consideradas fundamentales ante la posibilidad de lluvias intensas.
Además, se recomienda tener preparada una mochila de emergencia con ropa de abrigo, agua, alimentos, documentación y otros elementos esenciales que puedan necesitarse en caso de una evacuación.
Los municipios ya comenzaron a realizar trabajos de limpieza y mantenimiento de canales, cunetas y obras de defensa, mientras que también se dispuso maquinaria para atender las necesidades de los distintos departamentos.
Un operativo que ya está en marcha
Ante este escenario, la provincia conformó el Comité Provincial de Respuesta ante Emergencias (COPRE), un comité encabezado por el gobernador que comenzó a coordinar las acciones preventivas junto con los municipios.
Protección Civil, además, está reforzando los centros de evacuación y la capacidad de respuesta en los departamentos, especialmente en zonas de precordillera y alejadas. También se trabaja para restablecer comunicaciones mediante equipos VHF y coordinar eventuales traslados con Tránsito y Transporte.
En caso de una emergencia, incluso se prevé utilizar colectivos de línea y vehículos 4×4 para trasladar personas hacia los centros de evacuación. Desarrollo Humano, por su parte, realiza acopio de elementos en distintos departamentos para poder responder ante una eventual contingencia.
El momento clave llegará cuando comiencen a subir las temperaturas y la nieve acumulada deje de permanecer congelada en la cordillera. Según Morales, será entonces cuando buena parte de esa agua comience a bajar hacia los ríos, canales y diques.
La fecha exacta y la magnitud de cada episodio no pueden anticiparse con precisión. Pero el escenario ya está siendo preparado: San Juan pasó de años de escasez a tener que prepararse para administrar una cantidad de agua muy superior a la habitual.


